En la frontera más dinámica de México, parece que la brújula ya dejó de girar al azar. Mientras otros municipios apenas parchean baches con discursos reciclados, en Nuevo Laredo se habla en millones… y en visión de largo alcance.
La alcaldesa Carmen Lilia Canturosas Villarreal no llegó a la Segunda Sesión del COPLADEM a cumplir el trámite burocrático de siempre. Llegó con un número que pesa y una ruta que incomoda a más de uno, más de mil 332 millones de pesos en obra pública para 2026. No es menor. Es, en términos políticos, una declaración de intenciones… y de poder.
Porque aquí no se trata solo de pavimentar calles o rehabilitar drenajes. Se trata de algo más profundo, preparar el terreno para una nueva ola de inversiones que ya toca la puerta… o, mejor dicho, que ya cruzó la aduana.
La llegada de la Agencia Nacional de Aduanas de México no es cualquier anécdota administrativa. Es el equivalente a colocar un imán gigante en la frontera. Donde antes había tránsito, ahora hay flujo. Donde había paso, ahora hay permanencia. Y donde había logística, ahora hay negocio.
Y ahí es donde entra la jugada fina.
Carmen Lilia entendió algo que no todos alcanzan a ver, las inversiones no llegan por discurso… llegan por infraestructura. Por eso el plan no improvisa, responde. Responde a décadas de rezago en drenaje, a vialidades que pedían auxilio, a una ciudad que creció más rápido de lo que se le atendió.
Pero también responde a algo más estratégico, a la necesidad de que Nuevo Laredo no solo sea paso de mercancías, sino destino de capital.
Modernización del Mex II, el puente elevado “Calzada de los Héroes”, plantas tratadoras, clínicas UNE, el Centro de Alto Rendimiento… piezas que, vistas por separado, parecen obra pública. Pero juntas… dibujan una ciudad que se está reinventando para competir.
Y claro, en este ajedrez no juega sola. La alcaldesa ha tejido coordinación con dos piezas clave del tablero nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el gobernador Américo Villarreal Anaya. Una mancuerna que, más allá del discurso institucional, está alineando recursos, proyectos y tiempos.
Porque cuando federación, estado y municipio jalan parejo, el desarrollo deja de ser promesa… y empieza a ser obra.
Aquí el mensaje es claro, Nuevo Laredo no se está preparando para sobrevivir… se está preparando para liderar.
Y mientras eso ocurre, hay quienes siguen atrapados en la política del reflector momentáneo, sin entender que las ciudades no se construyen con aplausos, sino con planeación.
El 2026, al menos en esta frontera, no pinta como un año más. Pinta como el punto de consolidación de un proyecto que arrancó en 2021 y que ahora acelera con combustible federal, respaldo estatal y ejecución municipal.
NINFA DA CIFRAS ANTE EL CONSEJO DE INSTITUCIONES
La secretaria de Economía, Ninfa Cantú Deándar, estuvo en el Consejo de Instituciones y no llegó con discursos de ocasión… llegó con datos que pintan un panorama bastante claro para Nuevo Laredo.
Confirmó lo que ya se empieza a notar en la frontera, viene una derrama económica importante acompañada de empleos reales. La próxima llegada de más de mil trabajadores a las oficinas de la Agencia Nacional de Aduanas de México no es un simple movimiento administrativo, es un impulso directo a la economía local. Más gente trabajando significa más consumo, más servicios y más dinamismo para la ciudad.
Pero no es lo único.
También puso sobre la mesa que ya se han destinado más de 500 millones de pesos para fortalecer a más de 400 empresas locales, a través de financiamientos que hoy sí están llegando a quienes producen, invierten y generan empleo. Es decir, no solo se apuesta por lo que viene… también por lo que ya está.
En tres años, la inversión estatal en este rubro ha alcanzado los 2 mil millones de pesos, y para este 2026 se sumará mil millones más, lo que ha permitido la creación de más de mil 480 empleos tan solo en esta frontera. Números que, más allá del papel, reflejan una estrategia que está encontrando en Nuevo Laredo uno de sus principales puntos de apoyo.
La lectura es sencilla, la ciudad se está posicionando no solo como cruce fronterizo, sino como un polo de crecimiento económico.
Y eso también se refleja en los proyectos que vienen en camino, la modernización del aeropuerto, el fortalecimiento en infraestructura energética e hidráulica, y la ampliación del Puente de Comercio Mundial, además de la posibilidad de un nuevo Puente Internacional.
Nuevo Laredo está dejando de ser solo paso… para convertirse en destino.
Y cuando el dinero empieza a moverse y el empleo a crecer, la política deja de ser discurso y se convierte en resultados… ¿Qué, no?, NOS LEEMOS.
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