Por Agustín Peña Cruz | NoticiasPC.com.mx |
Tampico, Tamaulipas.- La regidora panista de Tampico, Carmen Díaz Barrios, denunció una serie de obstáculos impuestos por integrantes de la dirigencia municipal del Partido Acción Nacional (PAN), a quienes atribuye acciones de exclusión política derivadas de diferencias surgidas en el marco del actual proceso interno de renovación partidista.
Las declaraciones fueron realizadas horas antes de una reunión convocada por el Comité Directivo Municipal, en la que la edil fue citada para explicar su desempeño como integrante de la oposición en el Cabildo porteño. Díaz Barrios sostuvo que su labor ha estado orientada a respaldar aquellas acciones gubernamentales que benefician a la ciudadanía, al tiempo que mantiene una postura crítica cuando considera que existen aspectos susceptibles de mejora.
Entre los señalamientos más relevantes, la regidora afirmó que se le impidió continuar ofreciendo consultas médicas gratuitas en instalaciones del PAN, una actividad que, según explicó, desarrolló durante 14 años sin costo para militantes, simpatizantes y población en general.
“Se me comentó que por estatuto eso no podía pasar, que no se podía dar consulta en las instalaciones del partido. Yo no conozco ese estatuto, no existe que se prohíba dar consulta”, afirmó.
Aunque aseguró que la indicación nunca le fue entregada por escrito, señaló que decidió acatarla por respeto a las disposiciones internas. Añadió que una situación similar ocurrió en el Ayuntamiento, donde también dejó de prestar ese servicio tras recibir instrucciones para suspenderlo.
La regidora expresó además su interés en que la reunión convocada por la dirigencia se desarrollara con transparencia y apertura. “Yo quisiera que todos los militantes, simpatizantes o público en general y los medios que les interese saber por qué el PAN cuestiona a una regidora de oposición que está poniendo en alto a su partido”, declaró.
Díaz Barrios precisó que mantiene una trayectoria de más de dos décadas vinculada al PAN, primero como simpatizante y posteriormente como militante formal. Asimismo, recordó que cumple con las obligaciones estatutarias, incluyendo las aportaciones económicas que realizan quienes ocupan cargos de elección popular.
“Cada vez que uno es electo para algún cargo tiene la obligación de dar un tributo al partido. Es un diez por ciento de lo que se gana mensualmente”, explicó.
La edil sostuvo que las contribuciones partidistas no se limitan a aspectos económicos, sino que también implican participación activa en campañas electorales, representación en casillas y otras actividades de apoyo político.
Respecto al origen de las tensiones internas, señaló que el contexto electoral dentro del partido podría estar influyendo en el trato que ha recibido. Reconoció públicamente su respaldo a una corriente distinta de la que actualmente mantiene influencia en la dirigencia local.
“Yo soy de la corriente de Omeheira Lopez Reyna, entonces a lo mejor los que están del otro lado no les gusta, pero cuando lleguemos a la elección, el que quede es al que vamos a apoyar”, afirmó.
En un lapso particularmente crítico de la entrevista, Díaz Barrios admitió sentirse arrepentida de haber respaldado a la actual presidenta Beatriz Rodríguez Tarabelsi del Comité Directivo Municipal durante su proceso de elección.
“Sí, estoy arrepentida, pero no estoy arrepentida de ser panista”, expresó.
La regidora explicó que su apoyo inicial se sustentó en promesas de imparcialidad dentro de la conducción partidista. Sin embargo, aseguró que actualmente observa conductas contrarias a ese principio.
“No se puede apoyar a un grupo. Si tú eres parte del comité, eso es estatutario. Debes ser imparcial”, señaló.
Como ejemplo de lo que considera una exclusión deliberada, denunció haber sido removida de un grupo interno de comunicación integrado por militantes del partido. “A mí me sacaron del chat del partido. Entonces están callando una voz, y una voz que ahorita tiene representatividad”, sostuvo.
Pese a las diferencias, Díaz Barrios rechazó que existan elementos para una eventual sanción en su contra y afirmó que continuará defendiendo su derecho a participar activamente en la vida interna del PAN.
“Espero que hoy en la reunión esté todo el Comité Directivo Municipal para que me digan cuál es el problema”, concluyó.
Las declaraciones reflejan un nuevo episodio de tensión dentro del PAN de Tampico, donde las disputas por la conducción partidista comienzan a trasladarse al ámbito público en medio de un proceso interno que definirá el futuro liderazgo de la organización política en el municipio.









