Por Agustín Peña Cruz | NoticiasPC.com.mx |
Ciudad Madero, Tamaulipas.- Ciudad Madero enfrenta uno de los desafíos urbanos y ambientales más persistentes de su historia reciente: las inundaciones recurrentes que cada temporada de lluvias afectan a cientos de familias. Ante ese escenario, el gobierno municipal ha colocado en el centro de su estrategia la protección de lagunas, canales y vasos reguladores, al tiempo que impulsa una mayor participación ciudadana para denunciar el relleno ilegal de cuerpos de agua, una práctica que activistas y autoridades consideran uno de los factores que agravan los riesgos de anegación.
El alcalde Erasmo González Robledo advirtió que la ciudad posee condiciones geográficas que la hacen vulnerable a las inundaciones, una realidad que comparte con numerosas urbes del país y del mundo. Sin embargo, sostuvo que las acciones preventivas emprendidas por la administración municipal buscan disminuir los impactos sobre la población y evitar que fenómenos naturales se conviertan en emergencias mayores.
“Ciudad Madero de manera natural tiene inundaciones como muchas ciudades del mundo y muchas ciudades del país. Lo que vamos a hacer es que estas obras mitiguen precisamente los riesgos”, afirmó.
Más allá de la inversión destinada a infraestructura hidráulica, el gobierno municipal ha identificado un problema que considera especialmente preocupante: la reducción progresiva de la capacidad de captación de agua provocada por el relleno irregular de lagunas y humedales urbanos.
Estos cuerpos de agua funcionan como reguladores naturales durante las precipitaciones intensas. Cuando su superficie disminuye por invasiones o rellenos clandestinos, el agua pierde espacios para almacenarse temporalmente y termina desplazándose hacia zonas habitacionales, incrementando los niveles de inundación.
En Madero durante años, habitantes de diversos sectores han denunciado intervenciones irregulares en áreas lagunares. De acuerdo con el alcalde, existen puntos específicos donde la problemática ha sido detectada con mayor frecuencia, particularmente en colonias asentadas cerca de lagunas interiores del municipio.
“Hay colonias como la 15 de Mayo, la Ampliación 15 de Mayo y Las Flores donde tenemos algunos casos que son precisamente los lugares donde convergen las lagunas interiores que tiene el municipio”, explicó.
Frente a esta situación, el Ayuntamiento ha fortalecido la coordinación con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), autoridad responsable de investigar posibles afectaciones a ecosistemas y cuerpos de agua federales.
La estrategia contempla no solamente las denuncias promovidas por el propio gobierno municipal, sino también aquellas que presentan los ciudadanos cuando detectan movimientos de tierra, descargas de material o trabajos que puedan representar una alteración ilegal de lagunas y humedales.
González Robledo precisó que la participación ciudadana se ha convertido en un elemento fundamental para detectar oportunamente este tipo de prácticas.
“Los ciudadanos tienen esa libertad y derecho de poder denunciar”, señaló.
Según informó, hasta el momento se han canalizado alrededor de diez denuncias ciudadanas ante Profepa. Los expedientes han derivado en investigaciones que permanecen abiertas y, en algunos casos, han permitido detener actividades presuntamente irregulares antes de que los daños avanzaran.
“Actualmente hemos hecho como diez denuncias por ciudadanos; las hemos transmitido a Profepa y Profepa tiene carpetas de investigación precisamente sobre estas”, indicó.
El alcalde agregó que la intervención de la autoridad ambiental ha permitido frenar algunos rellenos cuando se logra identificar a los responsables durante la ejecución de las obras.
“Ha parado en algunos casos este tipo de rellenos cuando se detectan las personas que lo hacen”, afirmó.
La relevancia de estas acciones radica en que la preservación de lagunas y canales no sólo representa una cuestión ambiental, sino también una medida de protección civil. Los activistas ambientales consideran que los sistemas lagunarios constituyen parte esencial del drenaje natural de la zona sur de Tamaulipas y desempeñan un papel decisivo durante lluvias extraordinarias.
Por ello, la administración municipal ha insistido en que la vigilancia sobre estos espacios debe convertirse en una tarea compartida entre autoridades y ciudadanos.
El gobierno local sostiene que ninguna inversión en infraestructura pluvial será suficiente si paralelamente continúa la pérdida de superficie de captación causada por asentamientos irregulares o rellenos clandestinos. En otras palabras, proteger las lagunas es tan importante como construir drenes, desazolvar canales o instalar equipos de bombeo.
La administración municipal reconoce que aún existen retos importantes. Entre ellos se encuentra la necesidad de ampliar la capacidad de almacenamiento de diversas lagunas mediante trabajos de dragado y desazolve, proyectos que continúan en fase de gestión ante otras instancias gubernamentales.
Mientras tanto, las autoridades buscan consolidar una cultura de denuncia que permita actuar con rapidez frente a posibles afectaciones ambientales.









