Por Agustín Peña Cruz | NoticiasPC.com.mx |
Ciudad Altamira, Tamaulipas.- Mientras el escenario político de Tamaulipas se mantiene estable, el municipio de Altamira concentra sus esfuerzos en tres frentes estratégicos: la recuperación del turismo internacional, el fortalecimiento de la seguridad hídrica regional y la ampliación de la infraestructura social en comunidades históricamente rezagadas.
El presidente municipal de Altamira, Armando Martínez Manríquez, afirmó que la entidad atraviesa un periodo de normalidad institucional y expresó su respaldo al gobierno estatal, al señalar que los proyectos impulsados desde la administración tamaulipeca continúan avanzando sin contratiempos.
“Tamaulipas sigue su marcha, sigue en términos normales, no hay ningún indicio de nada. Nosotros seguimos trabajando y estoy convencido de que todo lo que está apoyando nuestro gobernador va a seguirlo haciendo y tiene todo el respaldo de los alcaldes de nuestro estado”, declaró.
En el plano regional, el alcalde describió un panorama de tranquilidad y destacó las acciones coordinadas para recuperar un segmento turístico que durante años representó una fuente importante de visitantes para la zona sur del estado: los viajeros procedentes de Canadá.
Martínez Manríquez informó que autoridades municipales, representantes del sector hotelero y organismos vinculados al turismo trabajan para concretar el regreso de vuelos chárter que, desde hace dos décadas, conectaban a visitantes canadienses con las playas de la región durante la temporada invernal.
“Estamos en un 90 por ciento para que esos vuelos y esa gente que venía para acá cuando en Canadá está muy helado puedan regresar próximamente”, señaló.
Paralelamente, las autoridades municipales mantienen una vigilancia permanente sobre el sistema lagunario que abastece de agua a gran parte de la zona conurbada de Altamira, Tampico y Ciudad Madero. El alcalde participó este miércoles en reuniones con autoridades hidráulicas, navales y municipales para evaluar medidas preventivas tras la reciente mortandad de peces registrada en la región.
Entre los temas abordados se encuentra el funcionamiento de las compuertas del sistema de El Camalote y la necesidad de evitar fugas de agua dulce hacia el mar, una problemática que en años anteriores agravó los efectos de las sequías.
Aunque actualmente el sistema registra niveles favorables, Martínez Manríquez insistió en que la planeación debe mantenerse de manera permanente.
“Gracias a Dios ahorita estamos al 104 por ciento de agua. No tenemos problema de agua, pero eso no quiere decir que no estemos trabajando y preparándonos para alguna contingencia futura”, explicó.
Dentro de esa estrategia destaca el proyecto del dique de Moralillo, una obra considerada fundamental para garantizar el suministro hídrico incluso durante periodos prolongados de escasez de lluvias.
“Va a ser una gran solución para que, aun en los peores momentos por falta de lluvias, no nos quedemos sin agua como nos pasó en 2004”, sostuvo.
Otro de los proyectos prioritarios es el desazolve de la Laguna de Champayán, principal reserva de agua dulce del municipio. El gobierno local ha removido más de 850 mil metros cúbicos de sedimentos y busca ampliar la superficie autorizada para continuar los trabajos.
El alcalde precisó que las labores avanzan bajo estricta supervisión de las autoridades ambientales y regulatorias.
“Debemos llevar las cosas en orden con la aprobación de las autoridades respectivas para tener la oportunidad de continuar creando un reservorio importante de agua en nuestro sistema lagunario”, afirmó.
Más allá de la gestión hidráulica, la administración municipal mantiene un programa intensivo de obra pública enfocado en reducir las brechas de desarrollo entre la zona urbana e importantes sectores rurales.
Durante los próximos días serán inauguradas nuevas vialidades pavimentadas, obras de drenaje y proyectos de mitigación de inundaciones en distintos puntos del municipio. Según el edil, estas inversiones buscan mejorar la calidad de vida de comunidades que durante años permanecieron sin servicios básicos.
“No puede haber una Altamira de primer mundo y una Altamira de segundo o tercer mundo. Tiene que caminar el desarrollo de la mano y es lo que estamos haciendo”, expresó.
Como ejemplo, mencionó la transformación de sectores como Flores Magón, ubicados frente al puerto industrial, donde durante años la población careció de infraestructura sanitaria.
“Cuando llegamos, no tenían drenaje. Hoy cuentan con ese servicio y seguimos dignificando a los altamirenses, sobre todo a la gente de la zona ejidal que estuvo muy abandonada”, concluyó.









