Ciudad Victoria, Tamaulipas a 16 de abril de 2026

Estabilidad en el cargo garantiza a la independencia judicial: Yasmín Esquivel

El Pleno de la SCJN resolvió un incidente de suspensión de un magistrado a quien se le negó continuar con su cargo en el Tribunal Federal de Justicia Administrativa. La Ministra Yasmín Esquivel Mossa se pronunció a favor de salvaguardar las garantías judiciales.

CIUDAD DE MÉXICO.- En sesión del Pleno, Ministras y Ministros de la Suprema Corte de la Nación (SCJN) analizaron la revisión en incidente de suspensión 5/2025 para que una persona continúe desempeñándose en el cargo de magistrado.

La Ministra Yasmín Esquivel Mossa se pronunció en contra del sentido del proyecto, y consideró que debe confirmarse la suspensión definitiva otorgada por la juzgadora de distrito, ya que la estabilidad de las personas juzgadoras es una garantía para la sociedad.

Recordó un precedente de la Segunda Sala del Alto Tribunal que, en cumplimiento al artículo 1 constitucional, reconocía el derecho de quienes fueron nombrados como Magistrados de Sala Regional del Tribunal Federal de Justicia Administrativa y obtuvieron una evaluación favorable, calificada así por el propio Tribunal en el desempeño de su función, cumpliendo con los requisitos legales para continuar como Magistrado del Tribunal.

La Ministra precisó que si bien en el caso el quejoso reclamó el oficio en el que no se le tuvo por designado en el cargo de Magistrado de Sala Regional, también lo es que aún debe decidirse en el juicio de control constitucional si tal determinación se encuentra debidamente fundada y motivada; y, en lo que eso se decide, la medida cautelar genera sus alcances, que no es otro más que suspender los efectos de los actos reclamados, a fin de salvaguardar los derechos humanos que se estiman vulnerados.

Refirió que el quejoso tiene calificación positiva de su desempeño como juzgador, lo que permite concluir que la sociedad se verá beneficiada con la continuación en el cargo de esa persona que ha demostrado desempeñarlo con las exigencias propias de la administración de justicia.

Esquivel Mossa resaltó el criterio de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el que precisó que de la independencia judicial se derivan las garantías de estabilidad e inamovilidad en el cargo, a un adecuado proceso de nombramiento y a ser protegidos contra presiones externas, es decir, a la independencia judicial, de lo que no sólo se beneficia el quejoso, sino principalmente, el pueblo.