CIUDAD DE MÉXICO.
El nivel general de precios en México registró un repunte durante febrero de 2026 y volvió a colocarse por encima del umbral del 4 por ciento anual, impulsado principalmente por el encarecimiento de alimentos y algunos servicios, de acuerdo con datos recientes sobre el comportamiento del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).
Durante el segundo mes del año, la inflación registró un incremento mensual de 0.50 por ciento, con lo que la tasa anual se ubicó en 4.02 por ciento. Con este resultado, el indicador se colocó nuevamente fuera del rango objetivo establecido por el Banco de México, que contempla una meta de 3 por ciento con un margen de variación de un punto porcentual.
El aumento estuvo influido, principalmente, por el encarecimiento de frutas y verduras, así como por alzas en alimentos procesados, bebidas, tabaco y diversos servicios, entre ellos los relacionados con el sector educativo.
En el caso de la inflación subyacente —que excluye los precios más volátiles y refleja la tendencia de mediano y largo plazo— se reportó un crecimiento mensual de 0.46 por ciento y una variación anual de 4.50 por ciento. Este indicador, que concentra cerca de tres cuartas partes del INPC, acumula ya varios meses por arriba del 4 por ciento.
Entre los componentes que más presionaron este índice destacan los alimentos, bebidas y tabaco, que registraron un incremento anual de 6.20 por ciento. También sobresalen los aumentos en educación y otros servicios vinculados con el consumo fuera del hogar, con alzas de 6.04 y 5.20 por ciento respectivamente.
Por otra parte, la inflación no subyacente mostró un avance mensual de 0.64 por ciento y una tasa anual de 2.44 por ciento. Dentro de este rubro destacaron los movimientos en productos agropecuarios, particularmente frutas y verduras, cuyos precios presentaron incrementos significativos.
Especialistas del sector financiero señalaron que el resultado fue ligeramente superior a las previsiones del mercado, que anticipaban una inflación anual cercana al 3.96 por ciento. Analistas advierten que persisten factores de riesgo que podrían generar nuevas presiones sobre los precios en los próximos meses.
Entre ellos se mencionan la volatilidad en los productos agropecuarios y el impacto internacional en los costos de diversos insumos, derivado de tensiones geopolíticas y conflictos en regiones productoras.
En cuanto a los precios al productor, el Índice Nacional de Precios Productor (INPP), que mide la variación de costos en bienes y servicios destinados tanto al consumo interno como a la exportación, reportó en febrero un incremento de 0.27 por ciento a tasa mensual y de 1.14 por ciento anual, considerando el petróleo.
Dentro de este indicador, los precios de mercancías y servicios de uso intermedio registraron un aumento mensual de 0.75 por ciento, mientras que los bienes y servicios finales presentaron una variación de 0.08 por ciento en comparación con el mes previo.
Los datos reflejan que, aunque las presiones inflacionarias continúan moderadas en algunos sectores, el comportamiento de los alimentos y servicios sigue siendo un factor determinante en la evolución del costo de vida en el país.









