CIUDAD DE MÉXICO.
Productores agrícolas agrupados en el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) anunciaron que el próximo 20 de marzo realizarán movilizaciones en carreteras y vías del ferrocarril para exigir al gobierno federal atención a diversas demandas relacionadas con la comercialización de granos y la regulación del mercado de alimentos.
El dirigente del movimiento, Eraclio Rodríguez Gómez, señaló que el pliego petitorio entregado desde diciembre pasado aún no ha sido atendido en su totalidad. Explicó que, aunque se registraron avances en el tema del agua, siguen pendientes asuntos clave como la creación de una banca de desarrollo agropecuario, la revisión de los acuerdos comerciales sobre granos básicos y la implementación de precios de garantía para los productores.
El líder campesino sostuvo que las políticas actuales mantienen al campo mexicano sujeto a las fluctuaciones del mercado internacional, lo que —dijo— impide fortalecer una agricultura enfocada en las necesidades del país.
Los integrantes del frente también criticaron que los apoyos anunciados por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural para la comercialización de granos, especialmente maíz amarillo, llegaron tarde y de forma limitada. Señalaron que muchos productores ya habían vendido su cosecha debido a compromisos económicos cuando se anunció el incentivo de 600 pesos por tonelada por parte del gobierno federal y 150 pesos adicionales aportados por algunos gobiernos estatales.
Asimismo, denunciaron que persisten retrasos en pagos correspondientes a cosechas de maíz y trigo, mientras que los precios actuales del grano se mantienen bajos, lo que podría llevar a muchos agricultores a enfrentar pérdidas económicas severas.
Rodríguez Gómez también cuestionó la falta de control en la cadena de comercialización, al señalar que, pese a la caída en el precio del maíz, el costo de la tortilla para los consumidores continúa entre 25 y 30 pesos por kilogramo.
De acuerdo con el dirigente, esta situación evidencia que las ganancias se concentran en intermediarios y grandes empresas del sector, mientras los productores reciben ingresos cada vez menores por sus cosechas. Ante este panorama, el FNRCM advirtió que las movilizaciones buscan presionar a las autoridades para que se establezcan mecanismos que garanticen precios justos y mejores condiciones para el campo mexicano.









